Como todos los habituales ya sabeis, este es un blog dedicado a escantraducir manga, y normalmente, no suelo usarlo de púlpito para vociferar mis opiniones (no demasiado). Pero acabo de tragarme una sesión intensiva de la serie de animación arácnida más asombrosa que he visto jamas, y mientras me dure el subidón de adrenalina quiero aprovecharlo para daros a conocer a todos los que no la conozcáis una de las mejores series que se están produciendo actualmente.
Evidentemente, somos grandes aficionados al manga y al anime, pero no solo de manga vive el friki. Uno mis personajes favoritos siempre ha sido y será Spider-Man. Mi primer contacto con él fue en la época en la que la editorial Bruguera vaciaba sus almacenes, y era común encontrar grandes montones de sus tebeos en los quioscos, y a pesar de estar editados sin ningún miramiento hacia la edición original, a menudo eliminando páginas, y sin respetar el orden cronológico de los capítulos, nada de eso era capaz de empañar lo asombroso del personaje.
A diferencia de otros superheroes, Spider-man, no era uno de esos personajes perfectos y casi-olímpicos que poblaban el panorama superheroico de la época No era un extraterrestre invencible que luchaba por la verdad y la justicia, no era un vengador nocturno que se había pasado toda la vida entrenando. No era un semidiós proveniente de una isla mitológica ni un humano elegido por unos misteriosos guardianes alienígenas para defender a la humanidad por su nobleza. Era un chico normal, un muchacho que recibe poderes increíbles, y que hace lo que todos haríamos en su situación, tratar de ganar dinero con ellos, pero que comete un terrible error, un gesto egoísta que tendrá terribles consecuencias en su vida y del que no dejará de arrepentirse jamás. Esa es la motivación de nuestro superheroe, no lucha porque sea lo correcto, no lo hace por nobleza ni por venganza, lo hace por culpabilidad, y eso es algo que todos podemos entender. ¿Qué mejor forma de conectar con el lector?
Spider-man tiene más de 40 años, y si bien los diálogos y desarrollo de aquellos primeros cómics no han envejecido demasiado bien (llegando a resultar ridículos en ocasiones), las tramas y argumentos subyacentes han demostrado ser atemporales, y tan geniales hoy día como lo fueron en su momento. Y eso lo demuestra la serie de la que a continuación os hablo.

Spider-man, Spider-man, does whatever a spider can...
En el espectacular Spider-man han tomado las historias originales de los años 60, con todos sus personajes, y las han actualizado a la época actual, adaptándolas al medio animado con resultados asombrosos, todos los elementos clásicos que hicieron de Spider-man un icono cultural permanecen ahí. Es fácil apreciar, como todos los involucrados son grandes fans del cabeza de red. Personajes como los forzadores, el duende verde, el doctor octopus, el buitre, el hombre de arena, todos están magníficamente desarrollados. Esto es gracias a la magnífica labor de los guionistas, entre ellos Greg Weisman el creador de la serie Gargoyles (otra obra maestra de la animación).
Pero donde la serie realmente brilla con luz propia, es en la calidad de la animación, el dibujo es limpio y muy simple, lo que contribuye a la fluidez de la misma, jamás veréis un plano desplazándose sobre una foto fija durante 30 segundos (cof*Evangelion*cof). Pero lo mejor para mi, es que se trata de la primera serie en la que Spidey realmente se mueve como se supone que debe moverse un hombre-araña. Salta, se columpia, esquiva y pelea con una agilidad sobrehumana, tan rápido que casi no es posible seguirle con los ojos. También han evitado las horribles peleas de sumo de la serie de los 90, en las que los personajes, se agarraban por los hombros, se daban unos cuantos empujones, y finalmente, uno levantaba al otro sobre su cabeza y lo lanzaba lejos, discúlpeme pero ¡¿WTF ES ESO?! En esta serie Spidey da puñetazos, patadas, usa sus redes y no duda en golpear a los malos con cubos de basura en la cabeza.
Si no la habéis visto todavía ya estáis tardando en verla os aseguro que no os defraudará. Ditko sabe que yo pienso adquirirla tan pronto salga en DVD.
¡Excelsior!